Cada persona,
verificada.
De cada 5 inscritos, 4 efectivamente cruzaron la puerta. Y 9 de cada 10 decidieron ir el mismo día. Eso no es planificación turística: es impulso territorial puro.
Jóvenes, educadas,
solas.
El público no es el estereotipo del turista de tercera edad. Es una mujer de 37 años, con educación técnica o profesional, que llegó sola. Un público que elige, compara, y recomienda.
Un evento local con
alcance nacional.
Desde Arica hasta Magallanes. 16 de 16 regiones representadas. El 70,34% del público vino de fuera de Quillón. Cuatro países: Francia, Venezuela, España, Reino Unido.
El territorio
se activa.
Quién viene de lejos,
gasta más.
El foráneo gasta 3,5 veces más que el local. Es estadísticamente significativo (Mann-Whitney U=1.546, p<0,001). Cada visitante de afuera trae una mediana de $35.000 que se queda en el territorio.
La experiencia habla
por sí sola.
Accesibilidad percibida: 91,5 · Orgullo territorial: 90,9 · Seguridad: 90,5
El orgullo existe.
La narrativa, aún no.
Hay 7,84 puntos de capital emocional sin capitalizar. El vínculo afectivo ya existe; lo que falta es la narrativa que lo ancle a la identidad del vino de Quillón.
El driver #1 de recomendación es el Orgullo Local (Spearman ρ=0,48). El atributo más polarizante es Imagen Destino (σ=1,27).
El evento crea viajes
que no existirían.
Más de la mitad de los foráneos no habría viajado a Quillón sin este evento. Una puerta de entrada al territorio que se abre sobre todo por Instagram y WhatsApp.
Un ecosistema
que crece.
63 emprendimientos, 71% de Quillón. 3 de cada 4 stands tienen una mujer al frente. Los expositores esperan vender 3 veces más que en un fin de semana normal.
$410 por interacción:
eficiencia que no se compra.
Con menos de 4 millones de pesos, la estrategia digital generó más de 321 mil visualizaciones. El costo por interacción es entre 2 y 5 veces menor que el benchmark.
El costo de
llegar.
La huella es modesta: 44,4 toneladas CO₂ para 3.528 personas. El auto domina (77%), pero la ocupación vehicular es alta (3,77 por auto). La deuda pendiente es la gestión de residuos.
Todo esto ocurrió en 1,5 de 3 jornadas.
Incendios forestales obligaron a suspender el sábado a las 17:00 y cancelar el domingo. Lo que importa no es lo que se perdió, sino lo que el territorio demostró con la mitad del tiempo.
Tres brechas,
tres palancas.
El ecosistema necesita
más acompañamiento.
Uno de cada tres expositores no conoce ningún programa de apoyo estatal. La Municipalidad es el canal dominante (63,5%), confirmando su rol articulador.
Con 3 días completos:
$163M–$177M.
El Concurso del Vino tiene un piso de $100 millones y un techo de $177 millones. El 2027 debe apuntar al techo.
Un activo territorial
validado por datos.
El Concurso del Vino de Quillón ya es un fenómeno regional con potencial nacional. El 2027 no parte de cero. Parte de $102,6 millones y 3.528 personas que vinieron a demostrar que Quillón vale el viaje.







